Suelo pasar mucho tiempo elucubrando sobre el mañana (ventajas de tener una mente preclara o mas exactamente vacía). Y en especial, se me da bien fingir que soy capaz de predecir que rumbo tomará una tecnología a corto plazo. Así que cuando Sony presentó oficialmente su nueva PSP Go, y haciendo gala de estas cualidades cuasidivinas que alegremente me atribuyo, una voz en mi interior me dijo con claridad meridiana; "El encargado de este proyecto va a tener que introducirse tantas PSP Go por el recto, que el resto de su vida le sabrá la boca a plástico" - dramatización - . Y la verdad es que... Acerté de pleno.
Ahora que el batacazo en ventas de la PSP Go es ya un hecho consumado (la propia sony ha tenido que admitirlo aunque jamás ha dado datos exactos de las mismas), me parece que es el momento apropiado para hacer leña del árbol caído, ennumeraros las causas de este fracaso y redactar una pequeña crónica de una muerte anunciada.