Silent Hill Ciudad de Vacaciones

  No se si alguno de vosotros habrá oído hablar de un pequeño pueblecito escondido entre montañas llamado... Silent Hill. Yo desgraciadamente si lo conozco por que "disfruté" de unas largas vacaciones allí. Ahora me dispongo a escribir mis funestas experiencias en aquel lugar, con el único propósito de disuadirle a usted lector de que camine tras mis pasos. Créame cuando le digo que lo único que anhelo contándole toda esta historia es que no acabe deambulando sin rumbo, entre la densa bruma que inunda sus calles cuando baja de las montañas.

  Toda mi historia comenzó un día tan normal como cualquier otro. Yo me disponía a empezar mi jornada laboral cuando mi jefe se acerco a mi y me pidió que le acompañara hasta su despacho - En mi cabeza se activaron todas las alarmas y su amplia sonrisa condescendiente, no hizo más que acrecentar mi desconfianza. En un intento de hacer pasar cuanto antes aquel mal trago, decidí romper yo el hielo.

- ¿Hay algún problema? - dije. 
- No hombre, no te preocupes que es una tontería- Nunca soporté sus tonterías pensé - Últimamente has trabajado mucho y vas pasado de horas. En total tienes trece dias de vacaciones acumulados, pero la mayoría de tus compañeros ya ha escogido sus fechas. Así que o te tomas esas vacaciones a partir de mañana o... Las pierdes.
- Las tomo. -contesté- Si todas las elecciones fueran así, los indecisos yacerían extintos.

  Increible pero cierto, me encontraba tan atónito por aquel inesperado desenlace, que acabé el turno casi sin darme cuenta y me fuy a casa. Ya metido en la cama y aun excitado por la idea de trece días sin tener que ir a fichar, me quedé dormido mientras rumiaba un último pensamiento. Me iría de viaje a conocer algún sitio. Más tarde esa misma noche soñé....

  Tuve uno de los sueños mas vividos que soy capaz de recordar. Yo caminaba por una pequeña ciudad, entre sus edificios, en el horizonte, se divisaban montañas recubiertas de vegetación y a los pies de estas un hermoso lago refulgía con destellos plateados. Mientras paseaba plácidamente por mitad de la calzada, sentía como los calidos rayos del sol recorrían mi piel acompañados por una suave brisa. Fue extraño, pero todo allí parecía tan real, que llegué a dudar de si el resto de mi vida bien hubiera podido ser un largo sueño. Aun no logro comprenderlo del todo, pero que el sueño fuera tan increíblemente lúcido, fue lo que me hizo darme cuenta de que en realidad estaba soñando.

  Presentía que mi tiempo onírico se acababa, asi que dejé de caminar y eché a correr, quería saber a toda costa el nombre de aquel idílico lugar donde vivir resultaba tan cómodo y placentero. A la entrada habría un cartel con su nombre y si podía llegar hasta allí antes de despertarme, descubriría donde me encontraba. Entonces todo pasó muy deprisa. Mientras corría el asfalto empezó a perder consistencia y se convirtió en un lodazal gris bajo mis pies, las fachadas de los edificios se derretían como si alguna mano depravada las hubiera esculpido en cera y una música comenzó a atronar en los alrededores. Mientras, yo, seguía hundiéndome en el fango.

  Cuando desperté mi movil brillaba y vibraba sobre la mesita de noche mientras reproducía la marcha imperial de el imperio contra ataca, lo cogí. Erán las cuatro de la mañana, llamaban desde un número oculto.

- No vallas a Silent Hill - dijo una voz- Era una voz masculina que atribuí a mi archienemigo laboral Juan. -¿En su empresa no hay imbéciles?. Pues en la mía también.- Su voz sonaba como si estuviera afónico o puede que tal vez borracho, pero era el idiota de Juan, estaba seguro.
 -¿Tú sabes que hora es? Mis palabras fueron esas, pero lo que yo quería preguntarle era: ¿Me llamas borracho a las 4 de la mañana hijo de cien perras?
- Allí te van a clavar vivo - Juan arrastró esa última "o" durante lo que me pareció una eternidad. Demasiado tiempo incluso para un alcohólico balbuceante.

  Parecía absurdo, pero creí que Juan se estaba refiriendo al sitio de mi sueño asi que contesté como si supiera de que demonios me hablaba:

 - Pues chico como en todos los resorts, a ver si te crees que irme a Marina Dor´s me saldría barato - Apagué el teléfono, no sin antes dedicarle un último recuerdo a su madre,  y volví a dormir pero esta vez sin sueños solo una cálida oscuridad.

  Cuando desperté por la mañana no tenía muy claro que había sido sueño y que real, pero antes de comprobar las llamadas o de tratar de despertar de su letargo etílico a Juan, puse toda la casa patas arriba hasta encontrar mi gps. Efectivamente existía un  Silent Hill pero su ubicación resultaba confusa parecía tener un millar de lugares a su alrededor denominados "Nowere". No lo pensé demasiado, y 50 euros de gasolina mas tarde y dos livianas maletas después ya seguia la linea roja hacia Silent Hill sin ni siquiera poder leer la distancia a la que se encontraba, ya que en el recuadro del aparato en vez de números aparecían runas rojas, de singulares formas y tamaños... Curioso, muy  curioso. Y conduje y conduje y conduje, horas y mas horas, y todos los giros me llevaron a una carretera mas olvidada gris y solitaria que la anterior, ninguna señal de dirección parecía permanecer en pie... Ningúna gasolinera ni bar en el horizonte.  Y sin ningun lugar a donde ir o donde querer detenerme... Seguí conduciendo por la delgada línea roja de aquella minúscula pantalla.

  No tengo muy claro que pasó, pero desperté aun circulando... No recordaba en que momento justo me habia vencido el sueño, pero tenía la boca llena de saliva seca y parecia haber dormido durante horas. Era casi imposible, pero no recordaba haber visto caer la noche y en la carretera entre una densa niebla se intuía ya el alba ¿Como coño había conducido dormido tanto tiempo sin salirme de la carretera o estamparme contra otro coche? No tenía ningún sentido Ningún sonámbulo puede ser tan afortunado. Desterré de mi mente estas cuestiones para centrar mi atención en el gps que ahora si se dignaba a indicarme los kilómetros. y según rezaba el aparato me encontraba a unos escasos 20 km de mi destino.

  La niebla dejó de ser una molestia para convertirse en un verdadero peligro, no se como explicároslo, pero aquello era como abrir una lata de mil litros de leche condensada en gravedad cero. Atravesarla no parecía sencillo y evidentemente entre los extras que elegí al comprar mi coche no estaban unas las luces antinieblas delanteras, aunque dudo mucho que hubieran podido disipar aquella maraña blanquecina. A una modesta velocidad de 10 km/h, la unica que me pareció juiciosa entre tanta curva y barrancos invisibles, que aparecían de improvisto justo delante de mis narices, alcancé el cartel del pueblo. En ese mismo instante mi Gps decidió que ya me había ofrecido toda la información que podía necesitar y su pantalla se torno negra y sin vida tras un leve fogonazo pixelado.

  Bajé del coche y por primera vez senti la niebla sobre mí. Me arropó como una manta fría y húmeda que despedía un intenso olor a polvo, ceniza y moho. Fue entonces cuando asumí que algo allí no iba nada bien y un escalofrió recorrió todo mi ser. No me atrevía a regresar a casa sin gps, ni a seguir conduciendo por el pueblo con visibilidad cero. Mi único objetivo paso a ser a encontrar a otras personas, y.... encomendarme a su clemencia. Dejé encendidas las luces de emergencia antes de marcharme, un acto totalmente banal e inutil sin lugar a dudas. Haciendo acopio de toda mi fuerza de voluntad, cogí mis dos maletas y me adentré en la densa niebla.


9 comentarios:

nEjO 11/1/11 0:06

deberias ser novelista, jeje, es una anecdota real?
pd: justo ahora me disponía a subir la tira jeje.

Ark 11/1/11 0:43

Pues si es real si, mi jefe me ha dado 13 dias de vacaciones....

Toni 11/1/11 1:25

La verdad es que me ha entretenido e incluso al final me ha sabido mal que acabara!
Que miedo llegué a pasar con el primero... sí, me cogió sensiblón XD

por cierto una risa la imagen del dicaprio

Ark 11/1/11 2:22

Tendrá un capítulo mas (el desenlace) Toni.


Fue difícil convencer a Leo, pero tampoco quiero ser modesto. Ambos queríamos trabajar en un proyecto juntos desde hace ya algún tiempo.

Ínfila 12/1/11 19:03

A pesar del título al principio no sabía si se trataba de Silent Hill o Alan Wake.

PD: ¿alguna vez revisas la ortografía antes de publicar? xD

Ark 12/1/11 19:47

Escribo textos tan, tan, largos, y tan, tan, atípicos que una de las mejores formas de comprobar si la gente los lee, es implementar faltas ortográficas al contenido.

¿Alan aun levita y atraviesa objetos en tus pesadillas Clarice?

xXLeonarXx 23/1/11 6:34

jaja ..Muy bueno,,!!

Oliver G. 18/3/11 19:45

Saludos, no creo que implementar fallas ortográficas sea una forma, unido a tu buena manera de escribir deberías tener perfecta ortografía. ¿O has visto a un Gabriel García Márquez escribiendo mal para que lean sus libros?

Ark 20/3/11 4:00

Tengo un sentido del humor muy retorcido Oliver, eso fue una pequeña broma que le gasté a Infila, una vieja amiga del blog.

Las faltas son una triste realidad en mi forma de escribir, pero créeme mi objetivo siempre va a ser aprender a escribir mejor.

Escribe tu comentario

Tu comentario será publicado automáticamente
sin moderación posterior o previa. Las opiniones
aquí serán siempre respetadas, pero el spam no.